miércoles, 5 de diciembre de 2007

VII

la cama yacía
abierta al desenfreno

tras la ventana
se tambaleaban los pinos

quedo vació el bosque
tras la lluvia
cubierto de bruma

oí trotes de caballos
atravesando el pantano

vertiginosa asomaba la luna
tras el follaje

soñaba que besaba tu cabello
aún humedo

súbito asalto
codicia erguida

no existe invierno
capaz de enterrar
este fuego que nos asalta
todo este ardor

no es más que una ilusión
claridad callada
murmuraste
mientras te quitabas la ropa

sábanas como serpientes
que se enroscaban
a tu cuerpo desnudo

un fulgor nos cegaba
tus manos dibujaban pájaros
en el aire
y yo te aceptaba frágil
imposible
más allá de mi querer



me duermo así
en tu cuerpo me duermo
y en tus pechos me miro
transformado en la forma
de tu sueño

1 comentario:

Anónimo dijo...

H-E-R-M-O-S-O
realmente no se que haria sin vos....