ya te deseaba antes de verte cuando aún habitabas el humo de los sueños
mientras tanto un verdugo oscuro afilaba el hacha acariciaba tu cuello
las hojas que trajó el otoño hasta el camino susurraban por vos
pero vos siempre te deshacías cuando el sol se alejaba
nunca terminabas de llegar siempre te confundías entre las sombras
sólo fue mío un recuerdo apenas entrevisto una aparición que fingía abrazarme
algo que olfateaba mi cuerpo y con pasos blandos huía
yo te salía a buscar sin conocerte consumaba a solas este deseo
que ahora pende de los árboles cómo un cometa deshecho
después inventé la noche para jugar a las escondidas con eso que eras y no eras
martes, 4 de marzo de 2008
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