Sé que me acordaré de un cielo raso
donde las manchas de humedad eran un gato, un número, una mano cortada.
Sé que me acordaré del ruido
de un water en alguna habitación lejana del hotel,
su triste catarata de bolsillo, su inevitable recurrencia.
Serás por siempre imán de imágenes,
las más turbias y vanas me traerás con el gesto
que en la caliente oscuridad del cuarto
era encender los cigarrillos del hartazgo,
ver asomar nuestros desnudos cuerpos flanco a flanco,
Las más pequeñas turbias cosas,
una uña lastimada que te dolía tanto, el triste
rito de ir a lavarte y regresar, las servidumbres.
Tan sólo compartimos los bares y las calles
antes de amarnos contra tres espejos:
¿qué más podría darme tu recuerdo?
Pero yo sé guardar y usar lo triste y lo barato
en el mismo bolsillo donde llevo esta vida
que ilustrará las biografías. Ve, pequeño fantasma,
el baño está ahí al lado,
yo fumaré esperándote
empezaremos otra vez. El cielo raso
dibuja un gato, un número, una mano cortada.
jueves, 22 de noviembre de 2007
jueves, 8 de noviembre de 2007
Cenicienta
Yo estaba de verde, y vos, de violeta.
Correteamos por el bosque toda la noche.
Jugamos a las escondidas,
no pude ganarte,
no se si por alguna cuestion sensorial o que misterioso designio,
siempre me encontrabas...
El amanecer nos encontro a la orilla del rio.
Era tan dulce la sensacion del agua fresca entre los dedos de los pies...
Mr. Tremaine que cosas tan fantasticas me contabas. En tu imaginancion de niño todo era posible...
Tomaste del cielo la ultima estrella de la noche y, con ella, jugamos a la ruleta rusa. Lamentablemente la estrella sin piedad se estrello en mi sien, su fulgor ilumino mi cara, y, a su vez, la tuya.
Ahi fue cuando nos dimos cuenta, el horror de Peter Pan.
Los años nos cayeron encima, vi en terror en tus ojos, vi el terror de los mios reflejado en los tuyos.
Corrimos. Corrimos despavoridos.
Mas tarde cuando regresaba a casa, triste y somñolienta, senti el frio gelido de los mosaicos en esa parte inferior de mi cuerpo que suele estar cubierta por algun genero.
¿Estaras vos tambien descalzo?
Ya nos encontraremos, descalzos y niños otra vez, a la orilla del rio donde aun brillan los restos de una estrella...
Correteamos por el bosque toda la noche.
Jugamos a las escondidas,
no pude ganarte,
no se si por alguna cuestion sensorial o que misterioso designio,
siempre me encontrabas...
El amanecer nos encontro a la orilla del rio.
Era tan dulce la sensacion del agua fresca entre los dedos de los pies...
Mr. Tremaine que cosas tan fantasticas me contabas. En tu imaginancion de niño todo era posible...
Tomaste del cielo la ultima estrella de la noche y, con ella, jugamos a la ruleta rusa. Lamentablemente la estrella sin piedad se estrello en mi sien, su fulgor ilumino mi cara, y, a su vez, la tuya.
Ahi fue cuando nos dimos cuenta, el horror de Peter Pan.
Los años nos cayeron encima, vi en terror en tus ojos, vi el terror de los mios reflejado en los tuyos.
Corrimos. Corrimos despavoridos.
Mas tarde cuando regresaba a casa, triste y somñolienta, senti el frio gelido de los mosaicos en esa parte inferior de mi cuerpo que suele estar cubierta por algun genero.
¿Estaras vos tambien descalzo?
Ya nos encontraremos, descalzos y niños otra vez, a la orilla del rio donde aun brillan los restos de una estrella...
miércoles, 7 de noviembre de 2007
SOPA DE LETRAS
Estamos por cenar. Todos hablan, nadie se escucha. Yo no se que decir. Entonces me pongo a escribir tu nombre con fideos de letritas. En el plato la sopa se enfría, llena de escamas y acomodados en la mesa , sin dejar de hablar, todos contemplan mi romántico trabajo.
Desgraciadamente falta una letra. Falta una “A” . ¡ Una letra solamente para acabar tu nombre ! ¿Quién me ha robado la letra “A” ? ¿Quién se ha comido la letra “A”?
- Estás soñando, mira que la sopa se enfría.
Frente al plato, yo estaba soñando y en el sueño soñaba que soñaba , que llegabas.
Desgraciadamente falta una letra. Falta una “A” . ¡ Una letra solamente para acabar tu nombre ! ¿Quién me ha robado la letra “A” ? ¿Quién se ha comido la letra “A”?
- Estás soñando, mira que la sopa se enfría.
Frente al plato, yo estaba soñando y en el sueño soñaba que soñaba , que llegabas.
viernes, 2 de noviembre de 2007
EL DESPERTAR. Alejandra Pizarnik.
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios
Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo
Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos
Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre
Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.
Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada
Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue
¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?
¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?
El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde
Señor
Arroja los féretros de mi sangre
Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios
Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo
Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos
Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre
Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.
Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada
Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue
¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?
¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?
El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde
Señor
Arroja los féretros de mi sangre
Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo
jueves, 1 de noviembre de 2007
mellow mood
Como me gustan los días así, cuando el cielo esta gris y tormentoso, y hay viento…
Seria bueno que la noche nunca llegara, pero va a llegar, I know.
Que condenadamente feliz seria si esta noche fuera distinta, si encontrara algo bueno en la tele, si tuviera algo bueno para leer, si pudiera dormirme sin dar demasiadas vueltas. Si Mr. Tremaine me contara un cuento.
Que condenadamente feliz seria si la noche no me cayera encima a las cinco de la mañana.
Que condenadamente feliz seria si por mucho tiempo (el tiempo que toma olvi-darse de ciertas cosas) fueran las 10 de la noche y pudiera conservar this me-llow mood.
Que condenadamente feliz seria si pudiera seguir sintiéndome así, sin renegar de ello, tranquila, aliviada, con este sabor dulce en los labios que seguramente vino con el viento cuando cerré la ventana.
Que condenadamente feliz seria si esta canción nunca terminara, si pudiera estar acá un año o dos. Lejos. A 500 kilómetros de aquí.
Pero todo llega. Se acerca la noche…
Y se, algo en el aire me lo dice, que esa maldita hora oscura del alma me espe-ra a unas horas de distancia.
De nada sirvió frotar la lampara de Aladino, ya son las tres y media, la canción termino y llueve.
Cerca, alguien tiembla. ¿Tremaine?
Seria bueno que la noche nunca llegara, pero va a llegar, I know.
Que condenadamente feliz seria si esta noche fuera distinta, si encontrara algo bueno en la tele, si tuviera algo bueno para leer, si pudiera dormirme sin dar demasiadas vueltas. Si Mr. Tremaine me contara un cuento.
Que condenadamente feliz seria si la noche no me cayera encima a las cinco de la mañana.
Que condenadamente feliz seria si por mucho tiempo (el tiempo que toma olvi-darse de ciertas cosas) fueran las 10 de la noche y pudiera conservar this me-llow mood.
Que condenadamente feliz seria si pudiera seguir sintiéndome así, sin renegar de ello, tranquila, aliviada, con este sabor dulce en los labios que seguramente vino con el viento cuando cerré la ventana.
Que condenadamente feliz seria si esta canción nunca terminara, si pudiera estar acá un año o dos. Lejos. A 500 kilómetros de aquí.
Pero todo llega. Se acerca la noche…
Y se, algo en el aire me lo dice, que esa maldita hora oscura del alma me espe-ra a unas horas de distancia.
De nada sirvió frotar la lampara de Aladino, ya son las tres y media, la canción termino y llueve.
Cerca, alguien tiembla. ¿Tremaine?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)